Hay juegos de azar que resultan medianamente predecibles en cuanto a cuáles son los jugadores a los que están destinados. Uno de ellos es el bingo. En la representación de cada uno de nosotros, las salas de bingo en vivo suelen estar pobladas por personas de una edad que supera los cincuenta y que disfrutan tanto del juego como de las charlas que en él se generan.

Pero lo cierto es que ese perfil del jugador de bingo que casi cualquiera de nosotros podría reproducir como solamente asistir una vez a una sala de bingo en vivo, ha quedado desbaratado por el surgimiento del bingo en línea. Leer el resto de la noticia »



