En uno de los bingos más famosos de la República Argentina sucedió algo insólito, casi de no creer, por así decirlo. Transcurría el año 1995 cuando en el bingo decidieron cambiar el juego de bolillas para poner unas nuevas, mucho más bonitas.
Todo transcurría de una manera tranquila, sin ningún problema, hasta que los propios jugadores se empezaron a dar cuenta. Las personas que tenían en número 73 en su cartón nunca ganaban. Y todo por una simple razón: porque el número 73 no se dignaba a salir.




